El
derbi local madrileño se presentaba
bastante igualado, a pesar de que el CD
Fortuna ocupaba un cómodo 10º lugar en
la tabla, mientras el Leganés era
antepenúltimo.
La
primera parte estuvo bastante igualada,
sin que hubiera ocasiones claras de gol
por parte de ninguno de los dos equipos.
Pero ya en este primer tiempo, el
Colegiado mostró claramente sus cartas,
con un arbitraje supercasero, donde no
veía ni una sola falta de las que
recibía el Fortuna, utilizando sus
tarjetas únicamente para amonestar a los
jugadores del Fortuna que osaban pedirle
explicaciones ante la actitud del
Colegiado.
Tanto
es así, que en un penalti de libro,
producido en el área del Leganés, sobre
el jugador del Fortuna Ibai, el
Colegiado lo resolvió mostrando la
amarilla al propio Ibai por
supuesta simulación. ¡Para llorar!
En la
segunda parte, el Fortuna adelantó su
líneas, jugando por bandas y haciendo
varias triangulaciones de mérito.
En
una de estas jugadas se produce una
falta próxima al ángulo derecho de la
portería del Leganés. En jugada
ensañada, Sergio, en vez de
colgarla, la saca en corto para que un
habilidoso Muñe meta el pie y
establezca el
0-1. Era el minuto 50.
El
Leganés trataba de meter balones a la
espalda de los centrales del Fortuna,
sin lograr inquietar la portería de
Wilson.
Pero
visto que el partido no se animaba, el
Sr. Colegiado decidió animarlo por su
cuenta. En una jugada por la banda
izquierda, el balón se va largo, el
defensa del Fortuna lo tapa para que no
llegue el delantero del Leganés y la
pelota sale por la línea de gol más
de un metro. Pero mira tú por donde,
el delantero del Lega centra desde fuera
del campo, los jugadores del Fortuna
parados, puesto que el balón había
rebasado con creces la línea, y el
número 8 del Lega introduce el balón
en el interior de la red. De nada
valieron las protestas, ni la mala
colocación del Línea, ni nada de nada.
El árbitro estaba dispuesto a dar vida
al Lega y todo valía; así que fue el
1-1; era el minuto 62.
El
Fortuna no se vino abajo, y a base de
ganas y empuje (también al acierto en
los cambios), en el minuto 85, un balón
largo es peleado por Diego que
logra rebasar la acometida del portero
del Leganés y plantarse sólo delante de
la portería, logrando el
1-2.
Por
fin se hacía justicia en el derbi, pero
no gracias a quien tenía que haberla
impartido (el Colegiado), sino a un
equipo que cuando pone ganas y fútbol,
es muy difícil de parar.
Sigamos en esa línea. ¡¡¡ AUPA
FORTUNA !!!