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DIARIO DEPORTIVO REGIONAL DE LA COMUNIDAD DE MADRID

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31ª Jornada - Crónicas: AD Colmenar Viejo 1 - 0 AD Sporting de Hortaleza (Temporada 2016/17)

Autor:
15-05-2017
Foto archivo: AD Colmenar Viejo

 

Un gol de Adri en las postrimerías del encuentro desató la alegría en un Alberto Ruiz que registró la mejor entrada de la temporada hasta la fecha con una comunión perfecta entre grada y equipo

 

Crónica /// AD Colmenar Viejo

Días como el de ayer suponen un poderoso influjo de adicción en lo que al fútbol se refiere. Anoche trasteaba por Facebook, casi tratando de poner en la tierra y topé con un video de una persona ajena al vestuario, que había compartido un video con la celebración del tanto de Adri en el minuto 89. Una familia celebraba el tanto con la misma efusividad como la práctica totalidad de la grada, con la lógica excepción de los aficionados del equipo visitante desplazados hasta Colmenar para ver las evoluciones futbolísticas de los suyos.

Pocas señas de crecimiento más explicitas que esta se me ocurren, tan acostumbrados como estamos en el fútbol de aquí abajo a que todos esos contenidos sean generados o difundidos por gente cercana o muy cercana al vestuario. La previa del encuentro trajo otro video similar, igual de sentido, igual de cargado de efusividad. Otro granito más.

Cuando todo el mundo suma en la misma dirección, es más probable que se consigan los objetivos. El partido de ayer fue una pequeña película al respecto, que empezó con un gran trabajo de lunes a viernes, siguió con ese video del sábado, llegó a su culmen en el minuto 89 del encuentro entre la AD Colmenar y el Sporting de Hortaleza, y terminó para quien esto teclea con ese vídeo en Facebook. Pequeñas historias corales que acaban confluyendo en la misma, como en la magnífica película Magnolia, de Paul Thomas Anderson, el hombre que hizo que Tom Cruise dejara de ser un anuncio de dentífrico para convertirse en un actor de tomo y lomo.

Tras el llamamiento a la afición por parte del club, esta respondió y de qué manera. Pocas cosas se me ocurren como más garantes de futuro para una escuela de fútbol que un rumbo tan firme como congruente aderezado de una grada plagada de niños y niñas que sienten el mismo escudo como propio, acompañados de madres y padres que no solo aportan un importante esfuerzo económico cada mes sino que se implican personalmente. Más allá del detalle que se tuvo con el Infantil C del club al que ambos conjuntos hicieron el llamado pasillo de los campeones (enhorabuena!), el domingo invitaba a pasear, a tomar unas cañas, a montar en bici, a ir a la Feria del Libro, a mil cosas. Pero estas familias llevaron a los niños al fútbol a ver a los que años ha, eran niños como ellos con sueños como los suyos. Detalles muy de agradecer.

Si bajamos al verde, siendo honestos, debemos decir que la primera mitad del equipo franjirrojo no fue todo lo buena que se deseaba para terminar de completar la mañana. Todos somos humanos, y el que esté libre de pecado que tire la primera piedra. El primer susto de la mañana llegó pronto, muy pronto. En el minuto 3 tras un desplazamiento en largo del Sporting de Hortaleza, que se aprovechó de la indecisión defensiva para poner a prueba los reflejos de Pablo y el corazón de los aficionados locales. Ambos superaron la prueba con nota, manteniéndose el cero a cero durante todo el primer acto, pero que dejó una lectura para los amantes de la estadística. El Colmenar no llegó a disponer de un solo tiro a la portería visitante, y pese a amasar cantidades ingentes de circulaciones de balón como Baloo almacenaba miel para hibernar, la única sensación de peligro llegaba por la vía del balón parado, especialidad de la casa. En cambio, un Sporting de Hortaleza muy bien plantado sobre el césped dispuso de más ocasiones, destacando una veloz acción surgida por su costado izquierdo que Pablo, de nuevo, desvió a córner.

El descanso traía bajo el brazo la necesidad de mirarse al espejo y asumir, sin reproches, que algo estaba fallando cuando el equipo venía de donde venía y va hacia donde va. Y la segunda mitad trajo consigo nuevos bríos para el equipo local, quienes ya desde el primer balón mostraron esa sonrisa de complicidad que alguna vez hemos mencionado aquí de pasada. Con Maillo y Edu desde la retaguardia ordenando el tráfico junto a Castillo, con Ceve e Isma tratando de adueñarse de sus carriles, con oh capitán mi capitán David Nevado junto a Jose Manuel y Vivi subiendo un par de marchas el partido y con Christian y Anto intercambiando posiciones, luchando cada duelo como si fuera el último. El Colmenar terminaba de empezar a reconocerse no solo por los rostros sino por el palpitar de la franja en zonas cada vez más avanzadas de la mitad de campo rival, dando el primer aviso serio con un espectacular servicio de Isma desde su costado que fue rematado por Christian en posición forzada por la oposición del rival, pero que terminó de levantar a la grada.

Y si todo esto puso al Colmenar en la rampa de despegue hacia el partido, la incorporación de Diego, Adri y Eric al terreno no solo supusieron aplausos para los sustituidos y hasta seis pulmones en perfecto estado de uso, sino que terminó de lanzar al Colmenar al vuelo. Diego, pese a su larga ausencia de los terrenos volvió a sacar a pasear su capacidad de prestigitador bajo el fuego cruzado, como esos ilusionistas que se exponen al veredicto de Risto Mejide, y volvió a demostrar cómo no hace ser el extremo más veloz del mundo para ser un acelerador del juego. Adri se unió a Anto y Christian para agitar el bloque defensivo de los de Hortaleza y empezó a dejar miguitas en el camino hacia el gol y Eric, lograba imponerse en los duelos de su costado, no solo en el apartado defensivo, sino ofreciendo una opción más a los ataques franjirrojos, una vía de escape exterior por la que llegar a conquistar un gol que pudiera suponer tres puntos de oro, incienso y mirra. Y como tres reyes magos se juntaron en el minuto 89 los talentos, las ganas y el trabajo en tantas tareas de viernes de Christian, Anto y Adri. El primero se descolgó del balcón del área para recoger el balón, y buscó a Anto en dirección al corazón del área. Pero donde otros hubieran buscado la puerta en una posición de desventaja, Anto optó por parar el tiempo y el espació, advirtiendo la llegada de Adri. Y Adri, el que lleva peleándose con el destino desde el mismo inicio de la pretemporada, embocó un sensacional disparo con el interior de su bota derecha que salió con la potencia de un obús con rosca hacia dentro de tal magnitud que acabó haciendo fouettes por pura inercia en el fondo de las mallas mientras Colmenar, afición, club y equipo, se abrazaron y gritaron al unísono con la alegría y el éxtasis de los goles que son, a la vez, goles y llaves.  Tras el gol, el conjunto local dio entrada a Dani en sustitución de Christian, y el potente central volvió a dejar clara su capacidad para rendir siempre que es requerido y puso su grano de arena sobre el césped con el mismo entusiasmo que cuando le toca hacerlo desde fuera.

Poco después llegó el final de un encuentro que nos permitió vivir una tarde maravillosa, víspera de unas semanas, que de lunes a domingo nos exigirán lo máximo de nosotros. Bendita exigencia.

Jugaron: Pablo, Isma (Eric), Ceve, Maillo, Edu, Castillo, Nevado, Jose Manuel (Diego), Vivi (Adri), Christian (Dani), Anto. Y Jorge. ¡ Porque todos somos el 10 ! 

Ajax Spinner