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DIARIO DEPORTIVO REGIONAL DE LA COMUNIDAD DE MADRID

1ª Autonomica Juvenil > Grupo 1 > Jornada 34

34ª Jornada - Crónica: SAD Recuerdo 2 - 3 AD Colmenar Viejo (Juveniles - Temporada 2014/15)

Autor:
10-06-2015
Foto: José Mª García /// Colmenar Viejo
 
El abrazo del recuerdo

 

Crónica /// www.adcolmenarviejo.es

El Juvenil A cierra la temporada con una solvente victoria en casa del Recuerdo al imponerse con el resultado de 2-3, poniendo el broche de oro a una temporada en la que finalmente se quedó a apenas tres puntos del ascenso a categoría Nacional.

 

Son las once de la noche del lunes mientras intento escribir esta última crónica de la temporada. Han pasado más de 10 meses desde el primer entrenamiento de pretemporada y a cada “clack-clack” del teclado brota un nuevo recuerdo, una nueva idea. Imposible aglutinarlas todas en una crónica sin que esta se convierta en un tomo de enciclopedia. Intento encontrar la manera de hablar del partido, de cómo por enésima vez el destino se empeñaba en ponernos por debajo en el marcador midiendo de nuevo la capacidad de reacción del equipo, y de cómo el equipo volvió a darle la vuelta al marcador primero con un remate de Cristian a la salida de un córner que empezó a poner la guinda de su 18 cumpleaños, siguiendo por una espléndida jugada por la izquierda que terminó rematando Lillo a las mallas de los de Chamartín y finalmente con un misil aéreo desde campo propio obra de un Alex Gil que empequeñeció con semejante obra de arte el apodo aquel de Zlatan que surgió un día. También pienso en todos y cada uno de los jugadores que han pisado este vestuario más o menos veces esta temporada (y la anterior, si me permiten la licencia). Pienso y, ellos saben que lo pienso, que hoy son mejores futbolistas que lo que eran hace x tiempo. Que ninguno de ellos ha perdido el año. Y si no han mejorado en el aspecto táctico, lo habrán hecho en el técnico, o en el físico, o el psicológico. Pero creo que además han crecido como personas. Y ha sido un orgullo verles lograrlo con su esfuerzo.

Pienso en Uge rehaciéndose de errores sobre la marcha y aprendiendo el oficio de capitán mientras volaba para evitar el empate del Alcalá. Pienso en Lillo apretando los dientes en los meses más frios para recoger el fruto en primavera, cediendo su número que le correspondía elegir por veteranía mientras su ego daba paso al compañerismo. Pienso en Kike que partía como lateral izquierdo y al que mi padre al verle contra el Madrid no pudo evitar el símil con Messi. Pienso en Arroyo y en cómo su gol contra Las Rozas en la ida era un símbolo de todo lo que venía. Pienso en Adrien Loens y veo un futbolista de potencial al alcance de muy pocos. Pienso en Portillo y veo a un central que nos ha dejado auténticas exhibiciones mientras peinaba balones parados manteniendo vivo el sueño. Pienso en Alex Ventura, en los innumerables obstáculos en mil formas y maneras que se le han ido presentando estos dos años, y superando todos y cada uno de ellos hasta conmovernos con lo que hizo en Casarrubuelos.

Pienso en Gil, que pese a su reloj por satélite llegaba tan apurado a los entrenamientos, y que pasó de entrenar con camiseta de otro club a llevar el brazalete en su último partido como Juvenil. Pienso en Monir, en cómo el destino nos trajó un delantero de metro noventa que anda puliendo su relación con el gol, pero capaz de volcar un campo con un simple “toco de cara y me voy”. Pienso en Diego, en tanta complicidad con sus compañeros, en tantos chispazos de arte, en goles y asistencias que no racaneaban compromiso en ningún entrenamiento durante dos años. Pienso en Carlos Forcano, en el alemán que dio paso al italiano que dio paso al delantero que entendía el juego de maravilla pero se peleaba con el gol que dio paso al delantero que marcaba goles en el descuento como regalo de Reyes que dio paso al que batió al portero más difícil que hay que es el miedo a no volver a jugar. Pienso en Javi y en su cara al debutar en el último partido de la primera vuelta. Pienso en Leles adaptándose a la categoría sobre la marcha, pese a lesiones y una dura competencia hasta ser clave en citas clave como la remontada frente al Alcalá. Pienso en Jerez, en cómo disfruta el fútbol sin radiarlo, en ser capaz de estar sentado junto a los entrenadores en la cena de Navidad justo el día de quedarse fuera de la convocatoria y no poner una mala cara, sino esperando al siguiente entrenamiento para revertir esa situación. Pienso en Cristian, en su magia, en su carisma, en cómo nos hablaba de él quien nos habló de él y ver perplejos cómo se quedaba corto, cada vez más. Pienso en Botey, y hago pública una frase que llevo pronunciando desde septiembre “Dame diez Boteys y un portero. Y te gano la Champions”. Pienso en Iván, en cómo pasó de los altibajos lógicos de estas etapas de aprendizaje a dar un paso al frente el Dia D de Derbi local, en cómo me ha dejado tantas veces sin metáforas con las que describir su trabajo en tantas crónicas. Pienso en Chicho, en la fuente de alegría que nos ofreció tantas veces desde la banda derecha y en cómo todos sus compañeros deseaban que marcara un gol (tanto él como Jerez) en la última jornada. Pienso en Dani, en paradas que a otros de primera les suponen la beatificación, y como supo estar en cada momento donde debía. Pienso en Jose Jiménez, Tony, en Josito, en Pitu, en Nistal, en Jorge, en Dene, en cuantos han sumado de manera eventual, en partidos o entrenamientos.

Pienso en el #SomosEquipo, en el #YoNoMeRindo (o #YoNoMeriendo que tb ha pasado alguna una vez). En aquel concurso de faltas que se nos ocurrió un día. En la celebración de goles de la victoria en el descuento. En nuestro particular “Anoeta” de la primera vuelta (esto se lo escuché a Gil ayer y me encantó) y cómo el equipo se rehizo. En la burrada de conseguir 77 goles en una temporada siendo el 2º equipo máximo goleador, solo por detrás de un tal Real Madrid. O en la no menos burrada de conseguir 19 de los últimos 21 puntos de la temporada. O en ser uno de los tres mejores Juveniles del club en su historia.

Pienso en Alberto Ibáñez y cómo nos preguntaba algunos lunes cómo ándabamos de técnica para golpear de interior. Y en Toni haciendo disfrutar a los titulares aunque hubiéramos perdido hace menos de 24 horas. O en Raúl y Nacho, los fisios, y su trabajo con los chicos.

Pienso en Charly, que sumó desde el primer minuto del primer día sin importarle siquiera no tener ficha hasta que la tuvo, por puro amor al fútbol exclusivamente. EXCLUSIVAMENTE.

Y pienso en ti, Miguel Ángel Expósito. En cómo llevo tres borradores de este texto borrados sobre la marcha porque no se afrontar esta última crónica. Y pienso en ti porque tu confiaste en alguien que solo tenía un título y algunos diplomas llenos de polvo pero muchas ganas de fútbol. Y pienso en ti porque hemos visto crecer juntos a tantos cachorros. Como futbolistas y como personas. Y van superando etapas en la vida sobre el césped y fuera de él.

Y pienso en el primer partido juntos, precisamente en el Colegio Recuerdo. 1-4 con goles de Villa, Carlos Forcano, Diego y Alex Romero. Y ayer ganamos 2-3, y siendo el cumpleaños del primer goleador, este se vino al banquillo llamando a todos sus compañeros para que lo celebráramos todos juntos. Una vez más.

Y que me digan a mi que eso no es haber ganado algo más que esos tres puntos que nos hubieran hecho ascender.

Fuimos equipo y Nunca nos rendimos:

2.- David Lillo

3.- Kike Domínguez

4.- Pablo Arroyo

5.- Adrien Loens

6.- David García Portillo

7.- Alex Ventura

8.- Alex Gil

9.- Monir Benali

10.- Diego Sanz

11.- Carlos Forcano

12.- Javier Alonso

13.- Dani Gómez Bitar

14.- Eduardo Leles

16.- Jose Manuel Jerez

17.- Cristian Díaz

20.- Pablo García Botey

21.- Ivan García Bartolomé

22.- Adrian Vicente Rodriguez –Chicho

26.- Eugenio Granja (Capitán)

Entrenador: Miguel Ángel Expósito

Segundo Entrenador: Carlos Martínez

Preparador Físico: Alberto Ibáñez

Psicólogo en chándal: Juan Pedro Nonay.

Simplemente gracias de corazón a todos los que habeis hecho posible esta temporada. 

Ajax Spinner