Usamos cookies para ofrecerte un mejor servicio, en ningún caso usamos tus datos para nuestro beneficio personal o para venderselo a terceros. Si continúas navegando aceptas nuestro uso de las Cookies. Más información

DIARIO DEPORTIVO REGIONAL DE LA COMUNIDAD DE MADRID

3ª Division > Grupo 7 > Jornada 3

3ª Jornada - Crónicas: AD Colmenar Viejo 2 - 2 CD Móstoles URJC (Temporada 2017/18)

Autor:
12-09-2017
Trio arbitral con los capitanes /// Fotos: AD Colmenar Viejo
 
El Colmenar deja una buena muestra de su potencial frente a una gran versión del CD Móstoles, que logró empatar el partido en la última jugada de uno de los encuentros más apasionantes en la jornada de Tercera División

 

Crónica /// AD Colmenar Viejo

La visita del CD Móstoles URJC aparecía marcada en rojo en el calendario franjirrojo desde el mismo momento en que se hicieron públicos los calendarios de competición allá por el lejanísimo (?) mes de Agosto. La cita con el conjunto del técnico Juanvi Peinado sobre el césped del Alberto Ruiz no solo suponía el enfrentamiento directo con uno de los aspirantes a todo dentro de la actual categoría, sino una excelente piedra de toque de cara a conocer cuales podían ser tanto las posibilidades como el auténtico nivel del equipo colmenareño para la recién nacida temporada, toda vez que quedaba confirmada la fórmula de la estabilidad  dentro de la caseta franjirroja.

Y vaya por delante una aclaración: cuando en esta crónica hablamos del rival como aspirantes a todo, no lo hacemos partiendo de la corrección política ni del análisis histórico respecto a un equipo que la pasada temporada disputó la fase de ascenso a segunda b. Cualquiera que haya observado u observe mínimamente las evoluciones del conjunto azulón sobre los diferentes estadios madrileños comprobará como no solo se trata de un conjunto de muy buenos futbolistas en lo individual, sino que a poco que se rasca, uno topa con una base de trabajo a nivel colectivo que le permite desenvolverse con soltura y acierto en una extensísima variedad de registros de juego. Pocos argumentos mejores que ese para avalar la fortaleza de un equipo, si permiten la licencia.

El partido no decepcionó en absoluto, o quizá decepcionó a los que pensaran en algún momento que el Colmenar iba a ser un mero sparring del equipo azulón, quienes saltaron al Alberto Ruiz con un once de plenas garantías. El encuentro se inició con el conjunto visitante deseoso de hacerse dueño y señor del balón, realizando un prodigioso ejercicio de circulación durante los dos primeros minutos del choque como aviso a navegantes.

Al Colmenar, sin embargo, no se le torció el gesto en ningún momento. Sabedor que el guión de cualquier partido atraviesa momentos de intriga antes o después, supo manejarse correctamente en circunstancias más dadas a la prosa que al verso, y esperó pacientemente su momento trabajando con el empeño y la disciplina de las hormigas de Minuscule. Youtubeen un poco y las descubrirán.  Las primeras ocasiones fueron cayendo del lado azulón, pero el trabajo siderúrgico de una zaga inédita esta temporada (Dani y Edu como centrales junto a Víctor e Ivo como laterales) permitía que las ocasiones no fueran escenarios con un lazo, mientras que Sebas hacía su parte atajando con sobriedad las ocasiones mostoleñas. Dos de esos cuatro defensores, Víctor y Dani, disputaban sus primeros minutos de esta temporada, pero su aportación en la faceta defensiva daba más muestras de confianza y veteranía que de adaptación. Detalles.

Ofensivamente, el Colmenar tardó algo más en reclamar su protagonismo, pero bastó con batir un par de líneas en ocasiones sucesivas para sacudirse el polvo de las hombreras y comenzar a mirar hacia la meta visitante. Con Anto y Vivi como referentes arriba, el centro del campo formado por Castillo, Jin y oh capitán mi capitán David Nevado lograba engarzar sus pases hacia o desde Hassan, quien terminaba de decidir el momento de volcar el campo cuando conseguía poner rumbo al área mostoleña.

El joven canterano pedía y administraba el balón en la zona de tres cuartos con calidad y descaro, descargando el juego en favor de compañeros como Ivo, cada vez más suelto en labores ofensivas. El propio Hassan puso un balón de dulce a favor de la carrera de Anto, que conectó el remate ante el achique del guardameta rival en la que fue la mejor opción ofensiva para los serranos en este primer acto. La última opción de esta primera mitad, no obstante volvía a corresponder al equipo mostoleño, pero no terminó de cuajar y el inicial empate a cero fue el resultado con el que se llegó al tiempo de descanso de un partido que iba ganando kilates por momentos.

Si la salsa del fútbol son los goles, la segunda mitad llegó bien cargada de sabor. Los primeros instantes de la reanudación mostraron a un Colmenar seguro de sí mismo, de su trabajo, de su proyecto si me apuran. Apenas segundos después del silbatazo del señor colegiado, Víctor conectaba por el costado con Vivi haciendo en esta ocasión de enlace, regenerando las mejores expectativas de cara al tiempo restante de partido. El Colmenar comenzó a trenzar buenas jugadas en la medular  y cada vez era más frecuente el juego en el balcón del área, hasta que en una jugada digna de videoclip, la asociación de los que portaban la franjirroja acabó materializándose.

La jugada se inició por el exterior, se revitalizó por el interior y en un abrir y cerrar de ojos Víctor se incorporó en ventaja al área, donde volvió a conectar con Vivi, quien asistió a Anto en el segundo palo para marcar por él, por todos sus compañeros y por su abuelo Pepe el primero. La alegría estalló en el estadio Alberto Ruiz, con suficiente intensidad para vaciar la mochila de piedras agoreras, sin que por ello nadie olvidara que había un rival de tronío enfrente. El Móstoles, de hecho, no tardó más de lo justo en reponerse del golpe, y tras un saque de esquina ponía el empate de nuevo en el marcador, al aprovechar uno de sus jugadores el rechace al remate inicial de su compañero.

En uno de esos momentos que no solo definen partidos sino quizá también temporadas, el Colmenar se encontraba ante la disyuntiva de si nadar o guardar la ropa. Y la decisión fue nadar, en mar abierto. Sorteando bancos de metafóricas medusas si hacía falta.  Y para ello, el conjunto de Pedro Pablo Díaz recurrió a su mejor recurso, que no es otro que su propia personalidad como equipo. La franja se miró al espejo y se dijo "esta boca es mía". 

Y ocurrió que primero llegaron dos avisos en el área azulona. En primer lugar Ceve, quien se había incorporado en sustitución de un aplaudido Víctor,  y en segundo lugar Vivi pusieron la emoción coronando dos acciones en el área que llevaron el uy en la grada. Y a la tercera fue la vencida, cuando el propio Vivi, puso el balón en la misma escuadra con un obús marca de la casa de esos que deja corta cualquier recolección de palabras que pueda sacarse un cronista. Colmenar, equipo, grada  y localidad, volvían a disfrutar de los suyos no solo por el marcador, que también, sino por lo que se percibía sobre el césped: Un equipo alegre, ilusionante e ilusionado, vertiginoso por momentos.

El Móstoles no tardo en rehacerse de nuevo y dio un nuevo giro a su propuesta desde la vertiente táctica del juego, y con ambos equipos intercambiando golpes en forma de ocasiones se acabó un formidable duelo de áreas y transiciones entre dos equipos homenajeando al fútbol. 

Ambos conjuntos terminaron de mostrar sus cartas completando sus respectivos cupos de sustituciones. El Colmenar por su parte hubo de recomponerse, ya con ventaja en el marcador, ante el evidente desgaste acumulado por sus hombres, siendo reemplazados Anto e Ivo por Jose Manuel  y el debutante en tercera Julián, canterano que ha pasado por todas y cada una de las categorías del club hasta alcanzar el primer equipo sin permitirse un entrenamiento a medio gas en estos más de quince años. Más detalles. Las incorporaciones no solo mantuvieron sino que potenciaron las respectivas sinergias de cara a una recta final en la que el tiempo comenzaba a escasear. Y lo hacía en la misma medida que parecía dejar patente, dada la excelente actitud de ambos conjuntos, que allí cualquier jugada podría ser la definitiva, acelerándose las pulsaciones de todos los presentes.Ocurrió entonces que un Móstoles que nunca perdió la cara al partido dispuso de su última opción a través de un córner, ante el que pobló el área. Uno de los atacantes mostoleños conectó un remate que terminó golpeando en la pierna de un defensor hasta alojarse en las mallas colmenareñas, sin prácticamente segundos para la reacción final por parte de los locales. 

Un gol de esos que hacen callo en un partido de esos que hacen callo. Sin duda, un trago en el momento en que se materializa.  

Un gran partido que, visto ahora con cierta perspectiva, supone bastante más que el punto ganado, o el sinsabor de los dos que volaron.

No solo bastante más, sino también bastante mejor. 

Jugaron AD Colmenar Viejo: Sebas, Ivo (Julián), Víctor (Ceve), Dani, Edu, Castillo, Jin, Nevado, Hassan, Vivi y Anto (Jose Manuel).

 

C.D. Móstoles URJC

 

Más crónicas: ver abajo en Noticias Relacionadas

Ajax Spinner